Día Mundial de la Poesía

SI ME DESPIERTO EN MEDIO DE LA NOCHE

Si me despierto en medio de la noche,

me basta con tocarte.

A mi lado respira

tu cuerpo de hombre joven

como animal en la naturaleza.

A mi lado descansa

esta musculatura construida

en la constancia del entrenamiento.

El tenista que triunfa

en las pistas de barrio cada martes,

el artista, el poeta, el que redacta

su tesis doctoral, el que diseña

el que canta, el que baila,

el que sonríe deslumbrantemente

el que guarda silencio,

el que lee,

el que combate contra mí en la cama,

el compañero de todas mis horas

Tiene en estos momentos la perfección distinta.

La alegría, la gracia

que en las horas solares constituye

belleza que se mueve

ahora se resuelve en equilibrio.

Me gusta estar a ciegas.

No existe nada más que tu temperatura

resumiendo los datos verdaderos del mundo.

En medio de la noche,

tengo de pronto un indeterminado

número de minutos

para quererte

con el aturdimiento y la clarividencia

de los desvelados

Siento en tu piel al ser humano bueno.

El ritmo de tu aliento

me comunica música muy simple.

Me indica mi lugar

en el cosmos. Al lado

de tu serenidad viril. Empiezo

a quedarme dormido

abrazado a tu cuerpo.

Si me despierto en medio de la noche,

me basta con tocarte.

 

 

Juan Antonio González Iglesias. Eros es más (2007)

Diversidad familiar

Nos encontramos en la secretaría de un centro docente de la Comunidad Valenciana. Estamos a principios del mes de julio y se están formalizando las matrículas del alumnado del próximo curso. Se han colgado los formularios en Internet para que las familias traigan cumplimentados los datos que figurarán en sus correspondientes fichas para la administración educativa. Entre otros datos del formulario aparecen los siguientes:

PARE Y MARE

En la secretaría del centro, de pronto, a las 9,00 se percatan de que se ha creado una cola demasiado larga y se disponen a atenderla.

La primera.

Vengo por lo de padre y madre del formulario”. Estoy divorciada y no tenemos la custodia compartida, sino que soy yo quien tiene la custodia legal, aquí le traigo copia de la sentencia judicial. No deseo que figure ningún otro nombre o dato que no sea el mío. Todas las comunicaciones del centro deseo que vayan exclusivamente dirigidas a mí, y que en ningún caso se permita que mis hijos sean recogidos o visitados por otra persona que no sea yo o que esté autorizada por mí. Por favor, Tachen donde pone padre.

La segunda.

Buenos días, me llamo Encarna y esta es María. Somos pareja de hecho desde hace siete años. Además tenemos acta matrimonial cuya copia le adjunto en la documentación. Yo tengo una niña que es hija mía. Y quiero matricularla en este centro. Quiero que en la casilla de MADRE figuren dos nombres, el de María y el mío, que como ya le he dicho me llamo Encarna.

El tercero.

Buenos días, mi nombre es Juan y desearía que en la casilla de “Madre” quitasen ese título y colocasen “Pareja”. Si tiene un minuto le cuento brevemente. Yo estuve casado con mi ex mujer, Juani. Yo no deseaba tener hijos, pero Juani se empeñó y hace cuatro años quedó embarazada. Aquello fue el inicio del final de nuestra relación. Nos separamos amistosamente y no tenemos problemas en convivir con nuestro hijo alternativamente. Sin embargo yo he rehecho mi vida con otra pareja. Por su parte mi exmujer afectada por la crisis fue despedida y ahora acaba de conseguir un buen trabajo en Noruega, de modo que se marchó la semana pasada y hemos acordado que yo me voy a hacer cargo, al menos durante el próximo año de nuestro hijo. Por cierto, mi pareja también se llama Juan. ¡Qué coincidencia! ¿No le parece? Yo creo que es el destino.

 Los cuartos.

Tras el mostrador se asoma una pareja de edad mucho más avanzada de lo habitual. Ella empuja un carrito en donde permanece sentado un niño. El saca de una carpeta los formularios de matricula muy manoseados.

Buenos días, venimos porque nos han indicado en el ayuntamiento que es aquí donde tenemos que traer al niño el próximo mes de septiembre. Allí me han ayudado a rellenar estos papeles pero lo de “padre y madre” no lo rellenaron y me dijeron que lo preguntase aquí. Verá la cosa es que el niño es mi nieto. Es de mi hijo pequeño. De todos siempre fue el más alocado.  Tuvo una novia, quedó embarazada, tuvieron el niño pero hoy en día a los 18 años no se tienen las cabezas muy asentadas, así que a las dos semanas de haber nacido nos lo dejaron un día y no hemos vuelto a saber nada más de ellos. A veces nos dan noticias algunos amigos suyos. El caso es que nosotros somos sus abuelos –bueno, yo no estoy muy seguro, pero mi mujer dice que tiene toda la cara de mi hermana- el caso es que “¿qué pongo donde dice padre y madre?”  

¿Cuáles son las zonas erógenas de mujeres y de hombres? ¡Hablemos del aparato placentero femenino y del masculino!

El primer paso para disfrutar con el cuerpo es saber qué tocar y ,aunque mucha gente se quede sorprendida, el órgano sexual más grande del cuerpo es el mismo tanto para hombres como para mujeres. Ese órgano es la piel.

cerebro

La piel es el mayor miembro del cuerpo humano y posee en su interior muchísimos receptores sensoriales que reaccionan al dolor, al placer, al frio, al calor a la presión y a todo lo que al tacto se refiera.

Todas las sensaciones que reciben los receptores se transmiten al cerebro y éste es el encargado de interpretarlas como más o menos placenteras.

Tenemos la gran suerte de tener todo el cuerpo recubierto de piel,  por lo que ya no hay excusa para tener unas relaciones monótonas y centradas en los genitales. La variedad es muy amplia porque todo el cuerpo queda incluido.

Lo siguiente que habría que saber es cómo tocar la piel. Hay muchas formas de hacerlo: suavemente, a golpecitos, mediante un buen masaje, con aceites, con otra parte del cuerpo que no sean las manos…

Y si juntamos: qué se toca y cómo se toca obtenemos este cuadro que tiene múltiples posibilidades si lo combináis y que os puede servir para jugar a solas o en pareja 😉

zonas

Pero…¿qué es la sexología?

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De hombres y de mujeres

En muchas ocasiones la gente habla de su profesión. Cuando digo que soy psicóloga y sexóloga es casi inevitable que al receptor se le escape una sonrisa con esto último.  Yo creo que ocurre porque se confunde sexología con “relaciones sexuales”, pero no solo la sexología estudia las relaciones eróticas de las personas.

Sexología es una palabra que se compone de: “sexo” y “logía”. “Sexo” viene del latín sexus, que en su origen significó ’separar’. Es decir, que cuando se habla de sexo estamos hablando de la división de las personas en dos grupos: hombres y mujeres.  Y “logía” que quiere decir ‘estudio de’.

 Así pues,  la sexología hace referencia a las dos únicas formas de existir en el mundo: como hombre o como mujer  (aunque, por supuesto, haya miles de formas de ser hombre y de ser mujer) y a todo lo relacionado con eso:

  • El deseo erótico
  • La identidad sexual
  • Los cuerpos
  • Las relaciones con uno mismo
  • Las relaciones con los demás
  • La orientación
  • La pareja
  • La masturbación
  • La excitación
  • Los orgasmos
  • El placer
  • Las fantasías
  • La comunicación (de hombres y de mujeres)
  • La reproducción
  • La prevención

Además de lo anterior, en muchas ocasiones los profesionales de la sexología también nos dedicamos a otros temas que, a simple vista, parece que no estén relacionados, pero son fundamentales: la autoestima, la imagen corporal, las emociones, las preferencias, los permisos, los miedos, la vergüenza, la educación… en definitiva, la sexología se ocupa sobre todo de lo humano.